domingo, 18 de octubre de 2009

Andamiaje

La metáfora del andamiaje de Bruner nos da la clave para entender cuál es la labor del maestro desde un enfoque constructivista. Me parece interesante resaltarla ya que supuso un cambio, una revolución, puesto que hasta entonces se consideraba que el maestro tenía una única misión: impartir conocimientos y confiar en que el alumno fuera capaz de asimilarlos. Con esta metáfora, Bruner intenta romper con esa idea ya que para él lo que el maestro tiene que hacer es preparar al alumno para que sea él el que construya su propio conocimiento. La metáfora lo explica tratando de llevarnos a una situación concreta: la construcción de un edificio gracias a un apoyo externo, el andamio, que se va colocando cada vez a mayor altura para finalmente retirarlo, dejando al edificio en pie sin los apoyos que se utilizaron para levantarlo.
Y precisamente es así como "el edificio de la inteligencia infantil se va poblando de muebles, es decir, de contenidos y de relaciones". Pero me gustaría compartir un ejemplo que leí en un libro muy interesante y en el que vemos reflejada dicha metáfora en la realidad:

"ANDAMIAR Y DESANDAMIAR"

"Uno de los objetos que hay en la clase de 3 años es una pirámide hecha de barritas de madera de distinto color y longitud que están ensartadas en un eje central de mayor a menos. El objeto ha sido descubierto por dos niñas, que lo han desmontado y se dedican a jugar con él: tratan de poner las piezas de pie unas junto a otras, las ponen en fila una tras otra, etc. Después de dejar a las niñas explorar el material durante un buen rato, la profesora se acerca a ellas, las anima a seguir jugando con estos materiales y se incorpora a las exploraciones espontáneas que las niñas hacen. Al rato, les propone que jueguen a usar esas piezas para hacer un abeto, un árbol que tiene ramas largas abajo y luego cada vez más pequeñas hasta terminar en una punta pequeñita.

Cuando las niñas empiezan a encajar piezas una tras otra en cualquier orden, la profesora recuerda que la idea es empezar con las más largas y que lo primero que necesitan es la más larga de todas. Como las niñas tienen dificultad para encontrar esa pieza, la profesora aplica la regla de contingencia: disminuye la dificultad de la tarea eligiendo ella tres piezas claramente distintas entre las cuales está la más larga y pidiendo a las niñas que identifiquen la mayor, tarea que ahora les resulta claramente mucho más sencilla. Las niñas habían olvidado que había una base y un pivote sobre los que ensartar esas piezas y la profesora se lo recuerda. Ahora hay que buscar la siguiente más grande y se repite el proceso anterior: simplificación de la dificultad de la tarea. Tal vez esta interacción termine de esta forma, con la profesora guiando o andamiando toda la interacción, con las niñas introduciéndose poco a poco en una lógica que al principio les es ajena pero que progresivamente les va resultando familiar y accesible.

En una interacción posterior, la profesora puede sugerir jugar a hacer otra vez el abeto. Observará hasta dónde pueden llegar las niñas por sí mismas y volverá a usar la regla de contingencia siempre que sea necesaria, disminuyendo su grado de apoyo hasta que el andamiaje adulto sea innecesario."

("Educación Infantil: Respuesta educativa a la diversidad. 2005")





1 comentario:

  1. Hola Soraya

    Bienvenida al espacio blog.

    Cuando veamos el vídeo de Piaget podrás conectar este buen ejemplo de andamiaje con el fenómeno de la adquisición de la seriación. Un saludo

    Alejandro

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