
Quizá pueda pecar de ingenua, puede que a veces luche por causas perdidas, o que mantenga enchufada a una máquina una esperanza herida de muerte pero... ¿por qué perderla?
Cuando era pequeña, veía una y otra vez películas de princesas, príncipes y brujas malas. Me encantaban los cuentos de hadas ( y he de reconocer que aún hoy las sigo viendo). La personalidad tan extrema de cada uno de los personajes conseguía que lograra diferenciar perfectamente el bien del mal. Puede que fueran un buen "método de enseñanza". Quizá me metía demasiado en las historias y hasta me creía una pequeña princesita a la que sólo le faltaba cantar a los animalillos del bosque. Sabía que no lo era pero, aunque parezca una tontería, esas historias creaban en mi una ilusión que he seguido conservando hasta hoy. Y espero no perderla nunca. ¿Cómo podríamos vivir sin ilusión?
No sé si las historias que ven ahora los niños les crea esa inquietud de ser cada vez mejor persona, de que para lograr algo bueno, tienes que serlo. Sinceramente, no lo creo. Nunca se ha de generalizar pero, lo único que veo son niños de 10-12 años que dejan de serlo para vivir por arte de magia como personas de 20. Sólo espero que no se aburran de la vida.
No culpo de ésto a las nuevas modas comerciales que les venden (porque no se trata de eso), sólo trato de hacer una especie de "comparación" entre dos generaciones tan cercanas como diferentes. ¿Estamos ante una pérdida de valores? Si es así, ¿cómo podemos evitar que ésto ocurra en generaciones posteriores? No lo sé, pero yo prefiero seguir siendo una niña con mi edad, a no haberlo sido nunca.
Puede que aún siga viviendo en un precioso castillo en un reino llamado Nubes, pero "lo malo no es vivir en las nubes sino darte cuenta que tienes que bajar de ellas" y yo, no bajaré, seguiré viviendo allí porque ¿qué hay de malo en creer...en los cuentos de hadas?


^--^ Ains! Qué suerte poder comprobar que no soy la única que se "niega" a crecer...
ResponderEliminarUna de las cosas que más me gustaban cuando yo era pequeña, eran lss historias de Jim Henson, si no te suena seguro que recuerdas a sus criaturas: los Fraggel Rock, las marionetas de Sesame Street, El Cuentacuentos... y tambíen películas como el Cristal Oscuro o Dentro del Laberinto.
Me fascinaba la vida que creaba a través de sus manos, me fascinaba tanto como leer Charlie y la fábrica de Chocolate de Roald Dahl o Los Escarabajos vuelan al atardecer de Maria Gripe, y otros mil millones de libros que han pasado por mis manos!!!
¿Cómo podríamos devolver la magia a los niños?
Me ha encantado de verdad tu entrada, gracias por arrancarme una sonrisa.
Un beso!
:) Gracias a ti Isa por tu comentario!! que ilusión! porque según lo escribía dudaba en si publicarlo o no... pero a mi también me ha encantado saber que no soy la única "Peter Pan" que se resiste a perder esa magia :P
ResponderEliminarMe encantaría leer el libro que citas de Maria Gripe, no lo conocía pero seguro que lo acabaré leyendo ;)
Un beso y gracias de nuevo!!
Que entrada tan bonita!Yo te animo a seguir soñando con los cuentos de hadas.En mi blog hablo del pensamiento mágico, algo que cuando somos niños tenemos en el periodo sensoriomotor, pero que yo personalmente (al igual que tú) me niengo a perderlo del todo. Siempre tenemos que tener un espíritu vivo como el de los niños.
ResponderEliminarSIGUE SOÑANDO, Y DE ESA FORMA SIEMPRE TENDRÁS UNA SONRISA QUE OFRECER.
Mil besos.
pd: me encanta tu blog
Genial tu comentario amiga:
ResponderEliminarCoincido contigo los valores son diferentes se van perdiendo. Yo también prefiero ser consciente de que vivos en las nubes, esa es mi ilusión.
De pequeño me enseñaron a querer ser mayor, de mayor voy aprender a ser pequeño...
bss